El cartel de la insolvencia

Pocas herramientas legales reflejan tan bien el equilibrio entre alivio y responsabilidad como la insolvencia, un mecanismo excepcional que la ley diseñó para ofrecer una segunda oportunidad a quienes, por razones genuinas, no pueden cumplir con sus obligaciones y requieren una salida ordenada y digna.

Cuando funciona bien, cumple un propósito social valioso. Permite reorganizar deudas, preservar patrimonio y facilitar un nuevo comienzo. Pero cuando se utiliza de manera indebida, como está pasando, pierde su esencia y termina generando efectos contrarios a los que busca corregir. Una herramienta pensada para corregir fallas ha terminado convertida, para muchos, en un negocio.