La semana pasada tuve la oportunidad de participar en las reuniones de primavera del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en Washington. Allí convergen quienes hoy toman algunas de las decisiones económicas más relevantes del mundo, desde ministros de Hacienda, banqueros centrales, líderes de organismos multilaterales, académicos y empresarios. Más que una agenda, es una lectura en tiempo real del rumbo de la economía global.