El otro gol

Cada cuatro años el mundo parece sincronizarse alrededor de un mismo evento. Durante un mes, miles de millones de personas organizan sus horarios alrededor de los partidos, las conversaciones giran en torno a los resultados y la atención global se concentra en unas pocas ciudades. El Mundial es, sin duda, el mayor espectáculo deportivo del planeta, pero también uno de los fenómenos económicos más interesantes de observar.

Detrás de cada gol existe una enorme industria de entretenimiento en movimiento. Los derechos de transmisión, la publicidad, los patrocinios, las plataformas digitales, el turismo y el comercio asociado convierten al torneo en un motor económico global. No es casualidad que la Fifa haya obtenido ingresos por US$7.568 millones durante el ciclo mundialista de 2022. Para el Mundial de 2026, distintas estimaciones apuntan a impactos económicos que podrían superar los US$40.000 millones a escala global, una cifra similar al PIB de Paraguay.