El acceso al crédito es un elemento fundamental para el crecimiento económico y la estabilidad financiera de hogares y empresas. A través del crédito, las personas pueden adquirir bienes y servicios, enfrentar emergencias y planificar su futuro. Por su parte, las empresas tienen la oportunidad de innovar, expandirse y mejorar su productividad. En este sentido, un sistema financiero sólido y accesible es clave para fomentar la inversión, el emprendimiento y el desarrollo social.
En Colombia, la inclusión crediticia ha sido un tema central en la política pública y en los esfuerzos del sector privado en los últimos años. Sin embargo, los datos recientes aún evidencian desafíos en el acceso al crédito en el país, en la medida en que solo 35,2% de los adultos colombianos, bajo la medición tradicional, tiene al menos un crédito en el sistema financiero regulado.