Como cada año, una de las decisiones más relevantes que esperan los colombianos es la definición del incremento del salario mínimo. Se trata de un debate complejo que genera posiciones encontradas, pero cuya discusión debe centrarse en la sostenibilidad del ingreso y en la coyuntura laboral del país. Después de todo, nadie quiere que un aumento diseñado para aliviar las condiciones de vida termine perjudicando el día a día de los hogares.